“El anexionismo es la antítesis de la descolonización,” Entrevista a Horacio Sevilla Borja

images*Publicado en varios medios de América Latina.

Fue el voto que emitió el diplomático ecuatoriano Horacio Sevilla Borja en 1972 lo que dio paso a que el caso de Puerto Rico se comenzara a discutir anualmente en el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas. Ese voto a favor de la inclusión del caso de Puerto Rico fue uno decisivo e histórico, según él mismo lo describe.

Eran los tiempos de la guerra fría y según los sondeos internos había un empate de once a favor y once abstenciones acerca del caso de Puerto Rico, y el Ecuador hasta esa época se había abstenido. El tema de Puerto Rico había salido de los ámbitos de este Comité, pues en 1953, por petición oficial del gobierno de Estados Unidos, se consideró que el grado de autogobierno de la isla bajo el Estado Libre Asociado (estatus político actual) era suficiente. Por esto, el caso de Puerto Rico había dejado de estar en la agenda oficial del Comité.

“Estados Unidos era muy activo en el tema de impedir que se apruebe el tratamiento del caso de Puerto Rico en Naciones Unidas. Ese año el Ecuador tomó la decisión de cambiar su voto, de votar a favor de la inclusión. Yo fui el delegado que di ese voto y como consecuencia de eso, ese tema se trata en Naciones Unidas. Imagínate cómo puedo estar, desde el punto de vista nacional, desde el punto de vista de latinoamericano y desde el punto de vista personal, cercano a la independencia de Puerto Rico,” sostuvo.       

Según reportes, este voto le costó su puesto de embajador alterno ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), aunque ese mismo año su país sufriría un golpe de estado.  

Luego de su paso inicial por las Naciones Unidas en la década de los setenta, donde conoció y mantuvo una estrecha amistad con los líderes independentistas puertorriqueños Juan Mari Brás y Rubén Berríos, tuvo una carrera dedicada a la diplomacia en el Servicio Exterior Ecuatoriano, fungiendo como embajador de su País en varios países de Europa y América Latina. Hasta que recientemente, en mayo de 2016, fue nuevamente nombrado representante de su país ante las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York, por segunda vez en su carrera.

“Para el Ecuador este es un tema clave, vital, es nuestro, y estamos muy complacidos de que una vez más el Comité este año por unanimidad haya aprobado este proyecto de resolución del cual nosotros somos copatrocinadores,” sostuvo el diplomático, refiriéndose a la resolución aprobada por la autodeterminación e independencia el pasado 19 de junio en la sesión de este año dedicada a Puerto Rico del también llamado Comité Especial de los 24, establecido en 1961 con 17 miembros, aunque actualmente, cuenta con 29 miembros, siendo la mayoría de ellos países de América Latina y el Caribe, África y Asia que han padecido el colonialismo.

Vanesa Baerga: Dada las circunstancias actuales de Puerto Rico, que incluyen una deuda impagable, la imposición de una Junta de Control Fiscal, ¿cómo ve el caso de Puerto Rico dentro del Comité de Descolonización?

Horacio Sevilla Borja: “Lo importante es la lucha del pueblo de Puerto Rico. Nosotros lo que hacemos es apoyar esa lucha, pero la independencia del pueblo de Puerto Rico está en manos del pueblo puertorriqueño. Nosotros lo que decimos, es que (1) la comunidad internacional, las Naciones Unidas, tiene el deber de acompañar y de apoyar la lucha del pueblo puertorriqueño. Y segundo (2), que la potencia administradora que firmó la carta de las Naciones Unidas tiene la obligación de cumplir con las disposiciones de la resolución 1514 y dar paso a la independencia de Puerto Rico. De tal manera, que nosotros estamos contentos de ver la evolución de esta situación y destacar este año 2017. Este 2017 quedaron como claros dos cosas que favorecen la causa de la independencia de Puerto Rico. En primer lugar, el fracaso económico, del manejo económico, social, político, financiero del llamado Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Ha quedado claro que ese modelo ha fracasado. Queda claro, de que Estados Unidos al haber creado esa Junta de Administración Fiscal ha desnudado completamente el carácter colonial de la situación de Puerto Rico. Entonces, eso es un paso muy destacado, muy importante, triste para el pueblo de Puerto Rico, pero un paso fundamental donde ha quedado claro que esa farsa del Estado Libre Asociado ha fracasado totalmente en las políticas públicas y en la cuestión de la autodeterminación y autogobierno del pueblo puertorriqueño. La otra cosa muy importante es el plebiscito. El 77% del pueblo puertorriqueño no acompañó a esa farsa de plebiscito, hecho contrario a las normas del derecho internacional, contrario a las normas de Naciones Unidas, por el cual se pretende anexar a Puerto Rico a los Estados Unidos. Muy claramente también en estas semanas ha quedado fracasado ese modelo. Entonces, ha fracasado el modelo del Estado Libre Asociado, ha fracasado la tesis de la anexión. Nos queda la autodeterminación y la independencia por la vía que Puerto Rico escoja.”

VB: El movimiento anexionista de Puerto Rico sostiene que la anexión es una solución descolonizadora al actual status político (el Estado Libre Asociado), ¿qué piensa sobre la anexión como vía descolonizadora?

HSB: “No habría contradicción más grande que eso. Es decir, el anexionismo es la antítesis de la descolonización. En fin, es el pueblo puertorriqueño el que tiene que pronunciarse de acuerdo a la resolución 1514 y a la resolución 1541. El pueblo puertorriqueño tiene que pronunciarse en una consulta que esté conforme a las normas del derecho internacional, por la opción que prefieran. Pero los hechos claramente nos han demostrado que la opción del anexionismo con el plebiscito que acaba de hacerse y la opción del Estado Libre Asociado con el fracaso económico y el caos en Puerto Rico han quedado esos dos caminos absolutamente desacreditados.”

VB: ¿Qué representa para el Ecuador ser parte del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas?

HSB: “Es muy importante. Recordemos que la ONU tuvo desde su concepción tres objetivos fundamentales: (1) la creación de la paz en el mundo, la paz a través del desarme general y completo, y evitar nuevas guerras, como las dos guerras mundiales como dice la Carta infringieron a la humanidad sufrimientos indecibles. En algo se ha cumplido ese mandato. Es decir, no ha habido una tercera guerra mundial, pero lamentablemente existen guerras regionales que han producido tanto o más daños que las mismas guerras mundiales. Entonces, estamos trabajando en ese objetivo. (2) El segundo objetivo es el del desarrollo, igual, desde que se creó Naciones Unidas, se han establecido una serie de programas de proyectos sobre desarrollo, ninguno de los cuales, lamentablemente, ha tenido efecto. Estamos viendo la situación de hoy, de injusticia en el mundo entre los que tienen y los que no tienen. Es una brecha que se ha acentuado más profundamente, y por lo tanto Naciones Unidas, como último recurso acaba de crear la agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Así que tenemos 13 años para corregir esa brecha en el desarrollo que no lo hemos conseguido. (3) Y, el tercer punto es precisamente la descolonización, el tercer gran objetivo de Naciones Unidas. Tal vez en ese tema es donde más hemos avanzado, basta ver la cantidad de países que han adquirido su independencia desde el 1945 hasta ahora, pero esa es una tarea que, si bien es la que más ha avanzado, aún está inconclusa en todas las regiones del mundo. Tenemos en América Latina, no solo el caso de (las Islas) Malvinas en el sur, no solo el caso de Puerto Rico en el norte, en el Caribe, sino en la misma región de Sudamérica, tenemos territorios en el Caribe que aún no están en la lista de territorios del Comité, pero son territorios coloniales. Entonces queda todavía mucho por hacer, y esto que tenemos en América Latina, lo tenemos también en el África, lo tenemos también en regiones del Pacífico. Por lo tanto, si bien, en tema de descolonización posiblemente las Naciones Unidas puede exhibir sus mejores éxitos es un programa que está inconcluso. Y para nosotros en el Ecuador, el tema de Puerto Rico es el tema emblemático, de tal manera nuestra importancia de estar y de seguir en el Comité luchando porque se acabe finalmente la descolonización en el mundo. Nosotros creemos que la descolonización es prevenir las guerras futuras que deben darse. Es preservar la paz. Está muy vinculado el tema de la descolonización con el tema de la paz sustentable.”

VB: ¿Por qué dice que Puerto Rico es el tema emblemático? ¿Puede abundar acerca de su cercanía a Puerto Rico?

HSB: “En primer lugar, es la herencia histórica que tenemos los ecuatorianos. El líder más importante que ha tenido mi país, el General Eloy Alfaro, que hizo la Revolución liberal de Ecuador en 1895, estuvo muy cerca de la independencia de Puerto Rico. Se pronunció, y en ese tiempo hizo declaraciones ante la Reina de España pidiendo la libertad de Puerto Rico, y esa es una herencia que tenemos los ecuatorianos de sentirnos cercanos al pueblo de Puerto Rico. Desde el punto de vista personal, tuve la extraordinaria experiencia de ser amigo personal de Mari Brás, de conocerlo y de conocer a muchos de los líderes independentistas de Puerto Rico, fundamentalmente, a Rubén Berríos del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). A Mari Brás lo conocí aquí en Naciones Unidas. Acabo de recibir un libro con un resumen de sus discursos y me ha hecho recordar las conversaciones que teníamos juntos, cuando él venía acá en la década de los setenta para abogar por la independencia de Puerto Rico.”  

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“La independencia no se negocia, se tiene o no se tiene,” Entrevista a Rafael Ramírez Carreño

Rafael Ramírez
Rafael Ramírez, presidente del Comité Especial de Descolonización y Embajador de Venezuela ante la ONU, dirigiendo la sesión anual dedicada al caso de Puerto Rico el 19 de junio de 2017. Fotógrafo: Luis Rodríguez.

*Publicado en varios medios de América Latina

“Si (Simón) Bolívar hubiera hecho un referéndum hace 200 años, perdemos. Perdemos porque el pueblo se acostumbra, la sociedad se acostumbra a estar bajo una ocupación,” asevera el diplomático venezolano Rafael Ramírez Carreño, actual presidente del Comité Especial de Descolonización y quien dirigió la sesión dedicada al caso colonial de Puerto Rico del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas del pasado 19 de junio.

“Dentro de los planes y los escritos de Bolívar, estaba la liberación de Puerto Rico. No le dio chance, murió antes. Quedaba Cuba y Puerto Rico, y siempre estaba en nuestro pensamiento extender la libertad a todo lo que fueron las colonias españolas. Lamentablemente, Puerto Rico, como bien dijo un peticionario, se convirtió en un botín de guerra de los americanos cuando la guerra con España, guerra provocada justamente para tomar posesión del territorio. Es algo que está inconcluso para los latinoamericanos. Para los venezolanos, en especial, es parte de nuestra política exterior, luchar por la independencia, por la soberanía de los países. Es la misma posición que tenemos a favor de Palestina, es la misma posición que tenemos a favor del Sáhara Occidental, que está ocupado por Marruecos,” manifestó el actual representante permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas.

Ramírez Carreño, ingeniero de profesión y quien antes de ser nombrado como diplomático en las Naciones Unidas fungió como Vicepresidente del Consejo de Ministros para Soberanía Política, Ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería, admite que esta posición por la descolonización de los pueblos que aún no han alcanzado su soberanía no es bien recibida por algunos sectores.

“A veces nos trae la confrontación con las potencias colonizadoras, pero es nuestra posición política, y preferimos esa confrontación y no guardar silencio ante la realidad de un pueblo que está pidiendo su independencia,” sostuvo.

Autodeterminación e independencia

Aunque comúnmente se le denomina Comité Especial de los 24 o Comité Especial de Descolonización, su nombre completo es Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. El mismo se estableció en 1961 con 17 miembros y actualmente, cuenta con 29 miembros, la mayoría de ellos son países de América Latina y el Caribe, África y Asia que han padecido el colonialismo.

El pasado 19 de junio, por vez número 36 y por consenso, cómo ha sido la norma durante la última década, este Comité aprobó una nueva resolución que reafirma el derecho de Puerto Rico a su libre determinación e independencia.

Para el diplomático venezolano la independencia es un derecho adquirido, es un derecho que tienen todos los pueblos. Si después, como país independiente, se quiere tener una relación de unidad con los Estados Unidos o con la potencia colonizadora en cuestión, eso sería otro asunto. “La independencia no se negocia, se tiene o no se tiene. Puedes hacer un Tratado de Libre Comercio (TLC), puedes hacer lo que tú quieras, pero la independencia, creo que es un principio.”

“Me permito hablar por su pueblo, eso es un asunto de ustedes (los puertorriqueños), pero nosotros estamos todos involucrados. Cuando tú permites encontrar un pueblo que tiene tantas diferencias culturales, históricas, religiosas, de lenguaje con la potencia que lo está ocupando, obviamente la independencia tiene que darse,” opinó.

Actualmente hay 17 territorios en la lista de territorios coloniales de las Naciones Unidas, el Sáhara Occidental (el territorio de mayor población y extensión geográfica de esta lista, y considerado la última colonia en África), las Islas Malvinas, varias islas caribeñas como las Islas Vírgenes Americanas, Islas Vírgenes Británicas, Anguila, Bermuda, Monserrat, Islas Turcas y Caicos, Islas Caimán, y otros territorios como Gibraltar, la Polinesia Francesa, Samoa Americana, Guam, Nueva Caledonia, Pitcairn, Santa Helena y Tokelau. Aunque, el embajador reconoce que en esta lista oficial faltan los territorios coloniales que las potencias colonizadoras dan por descontados, por ejemplo, Guyana Francesa, y como así se reclama al caso de Puerto Rico.

“La independencia es un derecho inalienable de los pueblos, la autodeterminación es un derecho inalienable. Esa es nuestra posición aquí, por eso trabajamos. No tenemos nada que ganar, no es nada que hagamos nosotros por ningún interés de ningún tipo, sino que es una posición de principios. Y yo creo que al planeta y a los países les hace falta mucho luchar por posiciones de principios. Esta es una de ellas,” sostuvo.

Autodeterminación y ¿anexión?

El movimiento anexionista de Puerto Rico sostiene que la anexión a Estados Unidos es una solución descolonizadora al actual status político (el Estado Libre Asociado), pues aseguran que la anexión ofrecería igualdad de trato con el resto de los ciudadanos estadounidenses. Bajo el status político actual, la ciudadanía puertorriqueña no es reconocida internacionalmente, sino que al nacer en Puerto Rico se es automáticamente ciudadano estadounidense. Esto desde la Ley Jones de 1917, en plena Primera Guerra Mundial, que oficializó la imposición de la ciudadanía estadounidense a las personas nacidas en Puerto Rico.

La incursión del caso de Puerto Rico en el Comité Especial de Descolonización comenzó como reclamo único del sector independentista, pero en años recientes se han sumado otras voces inconformes con el actual status político, como los que abogan por una libre asociación o los anexionistas.

Este año, por ejemplo, entre los 60 peticionarios que en su mayoría abogaban por la independencia, se encontraba el actual Secretario de Estado de Puerto Rico, Luis Rivera Marín, quien se encontraba en representación al gobierno actual (anexionista) y exigió al Comité que no adoptara resoluciones en apoyo a la independencia y que apoyara la anexión como la alternativa escogida de los puertorriqueños en los dos últimos plebiscitos, el del 2012 y el 2017. Aunque, ambos plebiscitos reflejaron unos resultados con interpretaciones controversiales.

El embajador Ramírez Carreño aclara que la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, conocida como la Carta Magna de la Descolonización y por la cual el caso de Puerto Rico se logró insertar en el Comité de Descolonización al incluir la frase “todos aquellos pueblos que no hayan alcanzado aún su independencia”, se refiere a la independencia, pues además la misma se llama “Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales”.

Por lo general, el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas no es un foro al que acudan organizaciones que promueven la anexión de territorios colonizados a la potencia colonizadora, sino todo lo contrario, se presentan ante este Comité pues aspiran pertenecer a un foro de naciones libres.

“Hay muchas modalidades. Igual, los marroquíes le están diciendo a los saharauis que: ¿qué independencia?, que acepten una especia de autonomía. Los saharauis pueden decir: No, yo quiero independencia. O los israelitas están luchando para acabar con la solución de dos estados y le dicen: no, quédate con nosotros. La gente quiere libertad,” indicó.

Oscar en la ONU
Oscar López Rivera ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, 19 de junio de 2017. Fotógrafo: Luis Rodríguez

Este último año

Ya hace un año, desde la última sesión dedicada a Puerto Rico del Comité de Descolonización donde también se aprobó por consenso la autodeterminación y la independencia de Puerto Rico, y adicionalmente se pidió por la excarcelación del ex prisionero político puertorriqueño Oscar López Rivera.

El diplomático venezolano sostuvo que no han tenido colaboración norteamericana. A finales de año, la pasada administración, al parecer – considera Ramírez Carreño– no querían que el tema de Puerto Rico afectara su campaña eleccionaria, y ya luego estaban de salida. A partir de la nueva administración del gobierno estadounidense, cambiaron los funcionarios y aún no se han reunido.

“Aquí ha cambiado todo el mundo del servicio exterior y, bueno, no tenemos un interlocutor para este tema. Nosotros a raíz de estas resoluciones, vamos a insistir con este tema, vamos a seguir presionando a los Estados Unidos,” dijo.

Lo que sí fue atendido fue la petición por la excarcelación de López Rivera. “Yo me reuní con la anterior embajadora (de Estados Unidos ante la ONU) Samantha Powell, y le describíamos lo importante que era para nosotros y lo injusto que era tener un hombre 35 años preso por sus ideas y que de alguna manera representa un sentir que existe en Puerto Rico de que cambie la situación y de que no existan puertorriqueños presos por situaciones políticas.”

La Cuarta Comisión

El pasado 31 de mayo, el diplomático venezolano recién salió electo para presidir la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas, comisión que está directamente sobre el Comité Especial de Descolonización y es la vía para llevar el caso a la Asamblea General. Esta comisión trata asuntos tales como la descolonización, los refugiados palestinos y los derechos humanos, el mantenimiento de la paz, las actividades relativas a las Minas, los asuntos del espacio ultraterrestre, la información, las radiaciones ionizantes y la Universidad para la paz.

Para que Puerto Rico vuelva a ser incluido en la lista de los territorios coloniales, la Asamblea General de las Naciones Unidas es la que tendría que reconocer el status colonial pues aún se considera que el grado de autogobierno de la isla bajo el actual status es suficiente, a pesar de que las resoluciones anuales del Comité demuestran lo contrario.

“(Desde la Cuarta Comisión) pediríamos a la Asamblea General que se involucre otra vez en el tema (de Puerto Rico) y esto es un paso adelante,” sostuvo.

 

 

Cómo se logró sacar a Puerto Rico de la lista de colonias de la ONU

“Estados Unidos tenía mucho poder dentro de la ONU (Organización de Naciones Unidas) para convencer y lograr que alguna gente reconociera el Estado Libre Asociado de Puerto Rico (ELA) como gobierno propio, y se inventó esta cosa (ELA). Y lo logró, pero era un fraude”, plantea Rafael Ruiz Ayala, abogado puertorriqueño y quien ha fungido de asesor en la plataforma del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

Juristas e historiadores puertorriqueños denunciaron y han seguido denunciando repetidamente en las Naciones Unidas que el ELA ha sido un intento de legitimar la colonia en Puerto Rico. Pero aun así, en 1953 el gobierno de Estados Unidos logró que la Asamblea General de Naciones Unidas sacara a Puerto Rico de la lista de colonias.

El abogado, historiador y vicepresidente del Colegio de Abogados de Puerto Rico, Alejandro Torres Rivera, explica que Estados Unidos planteó en la ONU que, con la creación del ELA, Puerto Rico contaba con un avance suficiente en materia de gobierno propio y ya no tendría que cumplir con el mandato del Artículo 75 de la Carta de las Naciones Unidas. Este artículo establece que la potencia colonizadora debe rendir informes anuales a la ONU sobre los avances en términos de descolonización del territorio colonizado. En ese sentido, Estados Unidos dejó de tener la obligación de informarle a las Naciones Unidas sobre Puerto Rico, pues se planteó que había alcanzado un nivel de autogobierno suficiente.

Esto, debido a que la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en respuesta a la ola de luchas anti coloniales en todo el mundo, requería la descolonización de todas las colonias, los pueblos administrados por potencias y los pueblos que aún no hubieran alcanzado su independencia.

Luchas anticoloniales

A raíz del fin de la Segunda Guerra Mundial y con las potencias europeas arruinadas al finalizar la guerra, surgen entre las décadas de 1940 y 1960, las luchas anti coloniales y de independencia en los países africanos y asiáticos. Eso llevó a las Naciones Unidas a crear el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas para acabar con el colonialismo en el mundo.

Luego de Estados Unidos ganar la Segunda Guerra Mundial se encuentra en una posición privilegiada para no tener que hacer lo que hicieron o lo que tuvieron que hacer potencias como Francia e Inglaterra, de descolonizar y permitir la independencia de los países que habían colonizado. En la posguerra, las potencias europeas no tenían la infraestructura ni la capacidad para seguir administrando las colonias, pues aun habiendo ganado, estaban destruidas. Además, las colonias reclamaban su independencia, por lo tanto pudieron lograr la descolonización.

Y es que, aunque Estados Unidos apoyó la descolonización de los países africanos y asiáticos, en 1953 le anuncia al mundo – entre otras cosas, también por presión internacional –  que Puerto Rico había adoptado un nuevo estatuto jurídico que,  aunque no era la independencia, sí le daba al territorio un gobierno autónomo y no colonial.

Ése era el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, tal como se conoce ahora. Sin embargo, tal figura jurídica no existe en el derecho internacional y tampoco existe dentro del marco constitucional del propio gobierno de Estados Unidos, como quedó revelado recientemente a través del caso del Pueblo de Puerto Rico vs. Sánchez Valle. “Estados Unidos estaba en una posición perfecta de poder absoluto, de liderato absoluto, una maquinaria militar muy fuerte”, explica Ruiz Ayala.

Estados Unidos ha mantenido una colonia en el Caribe, pese a que a nivel internacional se entiende la ilegalidad de mantener colonias. Entonces, ¿en qué le ha beneficiado a Estados Unidos mantener a Puerto Rico bajo su jurisdicción?

“Los Estados Unidos entiende que tiene que convertir a toda América Latina en una especie de búnker, lo que ellos llamaban su backyard, su patio trasero. Y dentro de la estrategia militar de los Estados Unidos para el hemisferio occidental, Puerto Rico que de hecho es hasta rectangular, sería como quien dice un portaaviones. Puerto Rico era su portaaviones en el Caribe. Repleto de bases militares, la base naval más importante de Occidente, y desde Puerto Rico se pretendía controlar a América Latina, a través de ese aparato militar. Por lo tanto, para Estados Unidos, la idea de que Puerto Rico fuera independiente era inaceptable,” explica Ruiz Ayala.

No obstante, Puerto Rico, al no tener personalidad jurídica, no cuenta con remedios legales para enfrentar esto. Aunque, el también historiador Torres Rivera ha destacado que el Colegio de Abogados de Puerto Rico sí se ha planteado comparecer ante la Corte Internacional de Justicia.

“En un tribunal tiene que haber partes, Puerto Rico no es una persona jurídica. Puerto Rico es un florero. Un florero no puede ir al tribunal a demandar a Estados Unidos, que es una persona jurídica o una entidad jurídica viviente, soberana. Puerto Rico es una entidad jurídica pero no tiene soberanía para ir a ningún lugar. Además, de que Estados Unidos tendría que estar voluntariamente sometido a la jurisdicción de esa corte,” destaca Ruiz Ayala.

Puerto Rico en la región latinoamericana

Pese a esto, varias organizaciones, en su mayoría independentistas, han participado a través de los años de reuniones regionales o internacionales como invitados especiales.

En muy pocas ocasiones va una delegación oficial de Puerto Rico. Aunque, el pasado junio el gobernador de Puerto Rico, asistió como invitado especial a la 7ma Cumbre de Jefes de Estado y Gobiernos de la Asociación de Estados del Caribe (AEC) celebrada en La Habana, Cuba, como señal a un posible fortalecimiento de la presencia de Puerto Rico en la región.

Pero, más allá de reuniones regionales, Ruiz Ayala advierte que lo que se puede hacer es presión política.

“La Asamblea General de las Naciones Unidas tiene injerencia y puede pronunciarse. El Comité de Descolonización puede pronunciarse, y se ha pronunciado y debe seguirse pronunciando. Pero esos cuerpos lo que pueden hacer es presión política. Necesaria y bienvenida,” señala Ruiz Ayala. A lo que añade que los países a nivel individual y las instituciones políticas, especialmente las latinoamericanas, pueden y deben hacer esa presión “porque Puerto Rico ha sido y es colonia para servir de portaaviones desde donde invadir y dar los golpes de estado a sus respectivos gobiernos electos. América Latina tiene un interés también de sacar a Estados Unidos de Puerto Rico porque es una base de operaciones menos contra ellos”.

‘El Estado Libre Asociado [de Puerto Rico] es una ficción’

ela-es-pr“Hay que agradecer la sinceridad, después de tantos años de hipocresía,” apunta el abogado puertorriqueño Rafael Ruiz Ayala al referirse a la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos en el caso del Pueblo de Puerto Rico vs. Sánchez Valle.

Dicha decisión confirmó el pasado 9 de junio que el Estado Libre Asociado (ELA), la estructura jurídica sobre la que ha descansado el gobierno de Puerto Rico por los pasados 60 años, no tiene soberanía propia para la cláusula constitucional federal contra la doble exposición en casos criminales. Esta cláusula, tanto en la Constitución de Estados Unidos como en la de Puerto Rico, impide que una persona sea procesada penalmente dos veces por el mismo delito.

Luis Sánchez Valle y Jaime Gómez Márquez fueron acusados por la venta de un arma a un agente encubierto de la Policía, en dos jurisdicciones, la jurisdicción del ELA (Puerto Rico) y la jurisdicción federal de Estados Unidos.

ilusion-elaMediante este caso, el Tribunal Supremo de Estados Unidos reafirmó que la última fuente de poder del gobierno de Puerto Rico es el Congreso de Estados Unidos. Esto deja al descubierto que la interpretación que se le ha dado al Estado Libre Asociado de Puerto Rico (ELA) como una fórmula política con soberanía fue errónea, y confirma lo que una buena parte de la población puertorriqueña siempre ha denunciado: que la relación entre Puerto Rico y Estados Unidos ha tenido y tiene un carácter claramente colonial.

El secretario de Justicia de Puerto Rico, César Miranda, afiliado al Partido Popular Democrático (PPD), partido que aboga por mantener la relación actual con Estados Unidos a través del ELA, lamentó la decisión y aceptó que la misma es adversa a la posición que ha defendido a lo largo de su vida pues entendía que el ELA incluía “un concepto de gobierno propio que se estableció en 1952” y que había “un nivel de soberanía que nace de esa relación”.

Para Ruiz Ayala, quien ha fungido como asesor en la plataforma del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el Tribunal Supremo de Estados Unidos finalmente se sinceró y “decidió salir del clóset y decir que el Estado Libre Asociado es una ficción. Puerto Rico siempre ha sido un territorio, una colonia de los Estados Unidos. Cosa que es ilegal bajo el derecho internacional pero que es una realidad a nivel político”. “Siempre lo habíamos dicho los independentistas, y por decir eso metieron gente presa en Puerto Rico y la persiguieron por décadas. Pues, ahora resulta que todo eso que se hizo de manera ilegal y delatoria de los derechos humanos fundamentales de los puertorriqueños de la época por parte del gobierno de Estados Unidos y por parte del PPD resultó que es la verdad. Puerto Rico es una colonia, una triste y llana colonia, no diferente de Hong Kong o de las Islas Malvinas, y quien manda en Puerto Rico es el Congreso de Estados Unidos”.

Las autoridades gubernamentales de Puerto Rico, por lo general, han asumido una supuesta soberanía política de este territorio no incorporado de Estados Unidos. Esto, a pesar de que todos los casos que el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha visto acerca de su relación con Puerto Rico han constatado la condición de subordinación política de esta isla caribeña bajo la llamada Cláusula Territorial de la Constitución de Estados Unidos. Los llamados Casos Insulares de principios del siglo XX se dieron al no contar Estados Unidos con una estructura jurídica para territorios no incorporados, como Puerto Rico. Y éstos fueron definiendo, caso a caso, el carácter colonial de la relación entre Estados Unidos y Puerto Rico.

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Entre los Casos Insulares se encuentra la decisión de Balzac (1922) y, de acuerdo a esta decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, Puerto Rico “pertenece a pero no es parte de los Estados Unidos” y tiene aquellos poderes que el Congreso, dentro de los límites de la Constitución de Estados Unidos, pueda delegarle y quitarle o negarle en su discreción. “Puerto Rico tiene menos facultades que las facultades que tienen bajo la Constitución de los Estados Unidos las tribus indígenas, que sí tienen soberanía para ciertos asuntos”, explica Ruiz Ayala.

 

garcia-padilla-onuEL COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN DE LA ONU

Once días después de esta decisión, que fue controversial en Puerto Rico, se llevó a cabo la reunión anual del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas para discutir el caso colonial de Puerto Rico. El caso de Puerto Rico se atiende en este Comité durante un día entero, una vez al año, desde el año 1960.

Esta última reunión, que tuvo lugar el pasado 20 de junio, tuvo una característica particular y es que asistieron representantes de todas las preferencias de estatus político, quienes fueron a denunciar el carácter colonial del ELA, incluyendo a quienes defendían, antes de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos se expresara en esta última decisión, la alegada soberanía del ELA. Entre los participantes estaban el gobernador de Puerto Rico, la alcaldesa de San Juan, el secretario de Justicia o el presidente del Colegio de Abogados, entre otros.

“El ánimo, la asistencia, la rabia expresada y el enfoque fueron diferentes este año, por lo que está pasando en Estados Unidos en cuanto a Puerto Rico”, describe la abogada Jan Susler, una de las deponentes en el Comité de Descolonización y abogada del prisionero político Óscar López Rivera.

Para Susler, las dos decisiones recientes de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre Puerto Rico movilizaron a más deponentes a denunciar el carácter colonial del ELA. Una, la decisión del caso de Sánchez Valle, y dos, la imposición de una Junta de Control Fiscal por el Gobierno de Estados Unidos con el fin de pagar una deuda pública acumulada de $72,000 millones. Dicha Junta tendría más poderes que el gobierno electo de Puerto Rico. “Esa combinación causó, después de muchos años de efervescencia, el colmo para que la gente reaccionara así tan fuerte en sus ponencias”, explica la abogada.

Para Susler es “importantísimo mantener la lucha anti-colonial en ese foro global. Aún en derecho internacional, algo vale lo que los países participantes dicen que vale. Si quieren cumplir, cumplen. Si no quieren cumplir, no cumplen. Estados Unidos tiene una larga historia de no cumplir, pero es importante exponer el no cumplimiento. Además, mantener vigente ante el mundo que hay una lucha por la autodeterminación e independencia de Puerto Rico”.

La dominación colonial de Estados Unidos sobre Puerto Rico se inició en el 1898, tras la victoria de Estados Unidos en la guerra contra España. Puerto Rico, colonia de España desde 1493, fue cedido al nuevo poder colonizador como parte del Tratado de París que selló la paz entre ambos países.

Martín Murillo, uno de los herederos de la biblioteca personal del Gabo

12646611_10208440676204974_4201152238137032691_oPor: Vanesa Baerga

*Artículo previamente publicado en El Nuevo Día.

“¿Quién con quinto de primaria y vendedor de agua iba a tener las relaciones que yo he tenido?”

Cuando Gabriel García Márquez vio a Martín con su carreta de libros se le acercó y le dijo “pero qué cosa macondiana esa”. Martín recorre toda Colombia con su carreta de libros que monta y desmonta en cada viaje que da. De ser vendedor ambulante de refrescos y agua en las plazas del Centro Histórico de Cartagena de Indias en el Caribe colombiano, donde hay una costumbre de carretas que venden de todo; ensaladas de frutas tropicales frescas, batidas, jugos naturales y demás artículos, ahora Martín es un agente cultural reconocido en el área y el heredero de alrededor de 300 libros que le pertenecían a la biblioteca personal del fenecido Nobel de Literatura colombiano.

Me encontré a Martín Murillo Gómez, de 47 años – me pide que añada el segundo apellido porque tiene madre, aclara – en Mompox, pueblo ubicado en la ribera del Río Magdalena a donde llegó a trabajar con su carreta de libros luego de un recorrido de seis días, desde un martes a un lunes de noviembre, por varios pueblos del área. El calor en la depresión momposina es sofocante así que esperó a que atardeciera y refrescara el día para montar su carreta en la Plaza de la Albarrada. Mompox era su última parada. Esa semana el recorrido incluyó San Juan de Nepomuceno, Santa Rosa del Sur, el Peñón, hasta llegar a Santa Cruz de Mompox, pueblo colonial declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

A Martín siempre le apasionó la lectura a pesar de haber estudiado sólo hasta quinto grado. Leía todo lo que encontraba, principalmente periódicos y revistas, las que les pedía a sus amigos que le enviaran de otras ciudades para él enterarse lo que pasaba más allá de su entorno. Pero fue al culminar el 4to. Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) celebrado en la ciudad de Cartagena en marzo de 2007, y dedicado a García Márquez, que su vida cambió radicalmente. Fue en ese Congreso qué él vio desfilar por el centro histórico de la ciudad a personalidades de la cultura, escritores y académicos nacionales e internacionales, y eso fue un momento decisivo para emprender un proyecto cultural y pedagógico innovador.

1798851_10205942328747849_6200209446724063409_n (1)La carreta de Cartagena

La carreta de Cartagena, su proyecto cultural, tiene como propósito promocionar la lectura en niños de 1 a 99 años, dice. “Leerles a los niños es como enseñarles televisión en tiempo real”, dice Martín, quien percibe el interés de los más pequeños en su proyecto y en la lectura. “Los niños no están acostumbrados a que alguien les lea, así que trato de mantenerlos interesados cuando les leo.” Su trabajo consiste en recorrer pueblos, escuelas, organizaciones y festivales con su carreta llena de libros para promover la lectura, leyéndole al público en voz alta o simplemente prestando libros para que las personas se sienten a leerlos, y además generar interés sobre diferentes temas.

Martín carga en su carreta unos 200 libros que él escoge minuciosamente de la biblioteca que tiene en su casa, la cual incluye alrededor de 10,000 libros, dependiendo de la actividad a la que va, e intenta siempre tener disponible algo de poesía, cuentos y novelas, especialmente para el público infantil y juvenil. Son varias las organizaciones que auspician su proyecto cultural, entre ellas la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

La carreta cambió su vida

“La carreta cambió mi vida totalmente. ¿Quién con quinto de primaria y vendedor de agua iba a tener las relaciones que yo he tenido?,” se pregunta Martín, quien a través de La Carreta de Cartagena ha conocido a Gabriel García Márquez, José Saramago, Mario Vargas Llosa y Bill Clinton en Cartagena. Recuerda que García Márquez, Saramago y Vargas Llosa eran muy curiosos y siempre le preguntaban de todo. Una de las preguntas que le hizo el Nobel de Literatura colombiano fue si era feliz y eso caló hondo. Durante unos veinte años fue vendedor ambulante y la idea de dedicarse a algo que lo hiciera feliz cada vez latía más fuerte en él.

“Sentía que no era un hombre útil a la sociedad, pero ya no, ahora me puedo morir tranquilo,” asegura Martín, para quien sus libros favoritos son  El hombre duplicado de José Saramago y El viejo y el mar de Ernest Hemingway, éste último porque “es un viejo que es pobre pero que no transa su honestidad con nada, que tiene un objetivo y que va a cumplir ese objetivo con la adversidad, no contra la adversidad.”

Este promotor cultural es natural del pueblo de Quibdó en el departamento de Chocó, departamento que queda en la frontera con Panamá y uno de los más pobres del país y con niveles de analfabetismo más alto del país sudamericano. Martín ha viajado por toda Colombia junto a su carreta pero durante 15 años no visitó su pueblo natal. No fue sino hasta este pasado diciembre de 2015 que, con su carreta, finalmente regresó a su Quibdó natal.

“¿Por qué esperaste tanto para regresar a tu pueblo natal?”, le pregunto. “Es que es un pueblo políticamente destrozado. Sus dirigentes son muy corruptos y eso hace que me desmotive.”

Sus antiguos colegas, vendedores ambulantes en el centro histórico de Cartagena, han visto la evolución de Martín, quien se ha convertido en su ejemplo. Además, su proyecto de la carreta ha ganado adeptos en el mundo literario como los escritores Salman Rushdie, Jon Lee Anderson, Miguel Ángel Basternier, Alberto Salcedo Ramos, Laura Restrepo y la puertorriqueña Mayra Santos Febres.

12309537_10208048214273671_5597736599760992726_oUna de las cosas que más le gusta de su trabajo es que tiene movilidad. Martín y yo tomamos el mismo autobús de Mompox a Cartagena y ya al otro día en la noche se iba con su carreta a promover la lectura en La Alta Guajira, el departamento más pobre de Colombia con una tasa de 36.5 por ciento de analfabetismo, según el Ministerio de Educación colombiano.

Martín ha visitado con su carreta de libros México, Argentina, Venezuela, España y Panamá. Estos viajes le han dado más visibilidad a su proyecto, explica este chocoano autodidacta que aspira a que La carreta sea un proyecto mundial y que surjan más carretas literarias en todos los rincones, además que motive a más jóvenes a leer.

Para conocer más acerca del proyecto de Martín o contactarlo pueden seguir en las redes sociales a “La carreta literaria leamos” donde procura mantenerse activo pues considera que las nuevas tecnologías le han ayudado para dar a conocer su proyecto a un público amplio.

*Vanesa Baerga fue una de las Becarias de la Beca de Periodismo Cultural Gabriel García Márquez 2015 de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI).

Bilingual Content Strategist & Copywriter Based in Chicago

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